El precio subvencionado del gas natural destinado a la generación de electricidad en Bolivia es de 1,30 dólares por millar de BTU; sin embargo, con la importación, las empresas privadas deberán pagar entre 10 y 12 dólares por la misma unidad de medida.
Esta diferencia representa un costo de hasta ocho veces superior al precio actual, lo que podría repercutir en los costos de generación eléctrica y, eventualmente, trasladarse al consumidor final.
Al respecto, Jorge Gumucio, experto en hidrocarburos, señaló a ATB en Conexión que Argentina se perfila como el principal proveedor de gas natural para el país en este proceso de transición. Explicó que el cambio no se producirá de manera inmediata, sino de forma gradual, por lo que sus efectos podrían sentirse progresivamente a medida que aumente la participación del combustible importado en el abastecimiento energético nacional.
La evolución de estos costos dependerá de las condiciones de importación y de cómo se incorporen al sistema de generación eléctrica.



