El abastecimiento de carburantes muestra signos de normalización en los surtidores de la ciudad. Las filas por diésel desaparecieron y los tiempos de espera para adquirir gasolina son mínimos, reflejando una reducción en los tiempos de atención y una estabilización de la distribución de combustibles a nivel urbano.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



