El ministro de Educación, Erick Sanjinés, anunció que volverá a convocar al magisterio a una reunión de diálogo, luego de que los maestros ratificaran sus medidas de presión para el 9 y 10 de noviembre.
La autoridad reiteró que “día no trabajado es día no pagado” y señaló que las movilizaciones afectarían a 2,2 millones de estudiantes y a 160.000 maestros. Aseguró que los pagos no se verán afectados y cuestionó que los representantes del sector no hayan recibido las cartas enviadas por su despacho.
Sanjinés también negó que el Gobierno busque “privatizar la educación” y afirmó que no se realizarán cambios en el reglamento del escalafón docente.



