El arte y la cultura de Bolivia se encuentran de luto tras el fallecimiento del insigne cantautor y compositor Luis Rico Arancibia, ocurrido la noche del 2 de noviembre a los 81 años de edad. Nacido en Tupiza, Potosí, en 1945, Rico consagró más de cinco décadas de su vida a retratar mediante su talento musical la memoria histórica, las luchas sociales y la identidad profunda del pueblo boliviano, convirtiéndose en un referente indiscutible de la canción de protesta y el compromiso cívico en el país.
A lo largo de su trayectoria, el autor de emblemáticos temas se erigió como la banda sonora de los momentos más transcendentales de la historia democrática nacional. Su guitarra y su voz no solo interpretaban, sino que cuestionaban, acompañaban las demandas populares y denunciaban las injusticias, consolidando un estilo único que fusionaba el folclore con un profundo contenido político y humano. Su legado artístico trascendió generaciones, resonando en calles, peñas y escenarios como símbolo de resistencia, dignidad y libertad.
Instituciones culturales, artistas y ciudadanos han expresado su profundo pesar por su partida, destacando que la pérdida de Luis Rico deja un vacío irreemplazable en el panorama artístico latinoamericano.



