Con la llegada de la festividad de Todos Santos, numerosas familias acuden a los cementerios para visitar las tumbas de sus seres queridos, transitan entre nichos, mausoleos y pasillos, donde pueden estar expuestas a partículas presentes en el ambiente, como polvo, esporas de hongos y moho. Asimismo, la acumulación de residuos orgánicos, excrementos de aves y flores en descomposición puede contribuir al deterioro de las condiciones de higiene.
Por ello, mantener limpios los cementerios no solo contribuye a conservar estos espacios, sino que también forma parte del cuidado de la salud pública.



