El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, decidió irse del país debido a que su vida corría peligro y, denunció, que se «acabaron las garantías jurídicas» para él y su familia.
Su salida del país se conoció a través de un mensaje en sus redes sociales en el que acusó al poder político, sin precisar nombres ni cargos, de contratar sicarios para silenciar a personas.
«Se acabaron las garantías jurídicas: el poder político convirtió nuevamente a la justicia en una puerta giratoria que ejerce como la detención preventiva a quien no comulga con ellos, y tampoco titubea para contratar sicarios y silenciar gente con la muerte», aseveró.
Saucedo dijo que no renunciará al cargo y que se va del país sin una causa judicial abierta, pero que pronto éstas iniciarán, debido a que se considera ajeno al poder político que ha cooptado la justicia.
“¡No voy a renunciar al cargo que me dio el voto del pueblo cruceño!”, sentenció.
La autoridad judicial, que salió del país con su esposa y tres hijos, advirtió que «desde afuera» puede ser más útil que en prisión o sin vida, recordando casos de impunidad como el del juez Víctor Hugo Claure Hinojoza. Asimismo, aseguró que regresará cuando existan garantías para su familia.
Su mensaje, se produce en medio de cuestionamientos y tensiones internas en el Órgano Judicial, además de la ola de sicariatos en el país que han dejado decenas de víctimas en todo el país, principalmente en el oriente y el trópico de Cochabamba.



