Roger Mariaca señaló al juez que, cuando ejercía como fiscal general del Estado, participó en la detención de ciudadanos brasileños acusados de asesinato, quienes ahora se encuentran recluidos en el mismo centro penitenciario al que fue destinado.
Mariaca también manifestó su preocupación porque, según indicó, se hizo pública su residencia. Señaló que es de Santa Cruz y que tiene tres hijos, de 2, 4 y 13 años, quienes dependen de él. Finalmente, afirmó que su vida está en manos del Órgano Judicial.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



