La empresa de calzados Manaco confirmó que el cierre de sus operaciones es una decisión irrevocable, aunque descartó que responda a una quiebra financiera. La compañía aseguró que pagará la totalidad de los beneficios sociales a los 550 trabajadores afectados y que otorgará una compensación económica adicional.
Asimismo, rechazó entregar sus instalaciones como parte de pago y convocó a la dirigencia laboral a entablar un diálogo para concretar el proceso de desvinculación.



