La población reporta largas filas para comprar garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) y expresa preocupación por el abastecimiento. Además, usuarios denuncian que las garrafas no tendrían la misma cantidad de gas que antes y aseguran que el combustible no les alcanza. Ante esta situación, exigen a las autoridades garantizar el suministro.
Frente al problema, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, denunció la presunta existencia de clanes dedicados al contrabando de GLP. Ante esta situación, aseguró que se reforzarán los controles para combatir estas actividades y garantizar el abastecimiento del combustible a la población.



