Turquía, 18 de abril 2026 (En Conexión).- El canciller Fernando Aramayo afirmó que el país avanza hacia una política exterior firme, soberana y estratégica, en un contexto internacional marcado por la creciente disputa por el control de minerales críticos.
Durante su intervención en el Antalya Diplomacy Forum, la autoridad señaló que el sistema internacional atraviesa una transformación estructural, en la que la globalización tradicional cede espacio a una dinámica de competencia entre potencias, fragmentación de mercados y reconfiguración de las cadenas globales de valor.
En ese escenario, Aramayo sostuvo que los minerales críticos han dejado de ser simples insumos industriales para convertirse en factores determinantes del poder global. “Hoy, la capacidad de un país no se mide solo por los recursos que posee, sino por su capacidad de procesarlos, industrializarlos e insertarlos en cadenas de valor avanzadas”, remarcó.
El canciller advirtió que la alta concentración del procesamiento de estos recursos en pocos países genera dependencias estructurales que condicionan la economía global y redefinen las relaciones internacionales. En ese marco, destacó que Bolivia enfrenta una oportunidad, particularmente en torno al litio, uno de los recursos más demandados en la transición energética.
Sin embargo, subrayó que el desafío central es evitar la reproducción de modelos extractivos. En esa línea, indicó que la estrategia boliviana se basa en cuatro pilares: industrialización, transferencia tecnológica, diversificación de socios y soberanía sobre los recursos naturales.
Asimismo, enfatizó que la política exterior se orienta a construir alianzas estratégicas que permitan al país insertarse en las nuevas cadenas globales de valor sin renunciar al control de sus recursos ni a su modelo de desarrollo.
“El escenario internacional está cambiando, y Bolivia no puede limitarse a ser un proveedor de materias primas. Debe posicionarse como un actor estratégico con capacidad de decisión en la economía global”, sostuvo.
La intervención del canciller se enmarca en el debate internacional sobre los minerales críticos y plantea una visión de desarrollo de largo plazo vinculada a la política exterior, la soberanía económica y la industrialización.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



