El analista en hidrocarburos Francesco Zaratti señaló que la decisión de eliminar la subvención al diésel responde, entre otros factores, a que aproximadamente el 95% de este combustible es adquirido del exterior y a los recursos que el Estado necesita destinar en otras áreas como salud y educación.
Zaratti también mencionó el contrabando como uno de los factores que, según su análisis, provocó que parte del diésel no llegue a la población. Cuestionó a quienes se oponen a la eliminación de la subvención y los calificó como “dinosaurios de la política”.
El analista sostuvo además que Bolivia debe prepararse para el agotamiento del ciclo del diésel y del gas, y planteó avanzar hacia una transición energética basada en fuentes renovables, como la generación hidroeléctrica, plantas solares y proyectos eólicos. En ese sentido, señaló que actualmente no observa metas ni un financiamiento definido para concretar esa transición.
Finalmente, Zaratti consideró que la subvención a la gasolina también debería ser retirada, aunque de manera gradual y acompañada de medidas de compensación, al señalar que su mantenimiento no sería sostenible para el país.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



