Los residentes de varios barrios de Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco, denunciaron que el agua que reciben en sus hogares tiene un olor fétido y un color amarillento, lo que los ha obligado a recurrir a garrafas de agua purificada para sus actividades diarias ante las interrupciones en el suministro.
Un video grabado el jueves muestra a vecinos de los barrios Vicente Guerrero y Belisario Domínguez llevando sus garrafas vacías a un centro de recarga, debido a la mala calidad del agua que llega a sus hogares. Algunos residentes afirman que el contacto con el agua incluso les ha causado irritación en la piel.
«Debido a la contaminación del agua que nos envían, nos salen ronchas en la piel y nos enfermamos. Ni siquiera podemos lavarnos. Tenemos que comprar agua y todo lo demás. Es una verdadera lucha», dijo Patricia Ruiz, residente del barrio Vicente Guerrero, quien usa una silla de ruedas para transportar los bidones.
Por su parte, Mónica García, residente del mismo barrio, comentó que el suministro de agua se cortó tras varios días de recibir agua en mal estado. «El agua salía muy sucia, con olor a alcantarilla, negra, y ahora incluso la han cortado», dijo, añadiendo que sufre irritación. «A veces tengo reacciones alérgicas. Al salir de la ducha me empieza a picar mucho», señaló.
La misma situación se observa en el barrio Belisario Domínguez, donde algunos vecinos han optado por añadir cloro al agua almacenada para intentar reducir su mal olor. «En mi casa [el agua] sale con un olor fétido, se podría decir, muy sulfuroso sobre todo, y además de un color amarillento», comentó el residente Jesús García.
Ante las dificultades de abastecimiento, las autoridades locales implementaron un programa de apoyo que proporciona tarjetas con 60 recargas gratuitas de garrafas de agua purificada para los hogares afectados. Sin embargo, García señaló que aún enfrentan dificultades en su rutina diaria, como bañarse o lavar los platos.
Según Guadalupe Orozco, residente del barrio Vicente Guerrero, esta situación lleva mucho tiempo sin resolverse. «El agua está en mal estado desde hace años. Llevo unos cinco años notando que el agua no está en buenas condiciones. Pero este año ha empeorado mucho», afirmó.
También criticó los costos del servicio de agua. «De hecho, ahora mismo está saliendo… bueno, yo diría que materia fecal porque la calidad del agua es muy mala, el olor es pútrido. Y aun así han aumentado las tarifas, porque desde el año pasado hasta ahora lo que supuestamente pagamos por el saneamiento ha subido muchísimo», añadió.
Según el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, el deterioro de la calidad del agua se debe al antiguo sistema de abastecimiento del lago de Chapala, cuyos caudales se mezclan con las aguas del río Santiago y la represa Las Pintas. Mientras las autoridades buscan solucionar el problema, los residentes afectados siguen dependiendo del agua purificada para cubrir sus necesidades básicas.
Fuente: Viory



