Los residentes de diversas localidades de Panamá tuvieron que pasar la noche a la intemperie por temor a las continuas réplicas del terremoto de magnitud 7,5 que sacudió el país el viernes y causó graves daños a viviendas, iglesias y edificios históricos, especialmente en Penonomé y La Villa de Los Santos.
Las imágenes muestran estructuras dañadas, muros derrumbados e impactos en propiedades patrimoniales en estas ciudades, mientras los residentes evalúan las pérdidas y esperan nuevas inspecciones para determinar si sus hogares son seguros.
«No hemos dormido. Pasamos la noche sentados ahí fuera, en medio de la calle. Las réplicas han sido muy fuertes, algunas fuertes, otras leves y otras intensas, pero muy frecuentes, muy frecuentes», dijo un residente afectado en Los Santos.
El terremoto también afectó a edificios históricos y espacios culturales. En La Villa de Los Santos, una propiedad de 103 años vinculada al cine y a actividades educativas sufrió daños que ponen en riesgo su futuro.
«Lamentablemente, ahora tenemos daños irreparables e irreversibles. El patrimonio arquitectónico y el patrimonio inmaterial están completamente en riesgo aquí en La Villa», dijo la cineasta Irina Ruiz.
Los residentes describieron una experiencia sin precedentes para muchas familias, que tuvieron dificultades para conciliar el sueño en medio de la sucesión de movimientos sísmicos. Algunos señalaron que la magnitud del temblor los tomó por sorpresa sin la preparación suficiente para evacuar y proteger sus hogares.
«En mi casa se derrumbaron muchas cosas, muchos amigos, muchos vecinos. Hemos vivido una experiencia que jamás olvidaremos, pero gracias a Dios hasta ahora no hemos tenido víctimas», dijo el músico local Eduardo Villareal.
Casi 24 horas después del terremoto, las autoridades seguían evaluando los daños en diferentes provincias. El informe oficial publicado por Protección Civil registró más de 100 réplicas y al menos 27 heridos, sin que se hayan confirmado fallecimientos hasta el momento.
Fuente: Viory



