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Trabajadores y profesores de la Universidad Central de Venezuela, junto con miembros de partidos políticos y organizaciones sociales, marcharon el jueves en Caracas para rechazar el reciente acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, que otorgaría a Washington el «control mayoritario» de 17 yacimientos petrolíferos venezolanos.
Las imágenes muestran a los manifestantes caminando por las calles de Caracas con pancartas que llevan mensajes como: «Fuera Trump de Venezuela. Colonizador», «No al saqueo imperialista» y «Firmó el peor contrato petrolero del mundo».
Roberto Carpio, uno de los manifestantes, afirmó que la movilización busca rechazar lo que él considera una entrega de los recursos del país.
«El pueblo venezolano dice que el petróleo es nuestro y que vamos a reclamar no solo el petróleo, sino también la soberanía», afirmó.
Deyanira Romero, otra participante, cuestionó el hecho de que no se hubiera consultado a la población sobre el acuerdo. «Una vez más, la gente, que espera con expectativas, se queda sola observando desde la tribuna cómo se llega a un gran acuerdo, y nunca le preguntan qué es lo que realmente quiere», afirmó.
Por su parte, el secretario general del Partido Comunista de Venezuela (PCV), Óscar Figuera, argumentó que el acuerdo implica que el país quedaría subordinado a los intereses estadounidenses. «Es una entrega del país al capital transnacional y, en particular, al imperialismo estadounidense», afirmó.
El acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela prevé el desarrollo de 17 yacimientos con un total de 65.000 millones de barriles de reservas probadas, alrededor de una quinta parte de las reservas de Venezuela, y tendrá una vigencia de 25 años, según el gobierno venezolano.
El presidente estadounidense Donald Trump describió el pacto como el mayor acuerdo petrolero de la historia y afirmó que garantiza a Estados Unidos el control mayoritario sobre esos más de 65 mil millones de barriles. Además, calificó el acuerdo como un regalo de Venezuela al pueblo estadounidense.
El gobierno venezolano, sin embargo, rechazó la afirmación de que el acuerdo implique la cesión de soberanía sobre sus recursos. La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, declaró que el control y la propiedad de los recursos del subsuelo siguen perteneciendo a Venezuela y describió el pacto como un acuerdo comercial destinado a atraer inversión y tecnología, así como a garantizar el suministro de energía a Estados Unidos. Caracas también anunció que el acuerdo se presentará a la Asamblea Nacional, aunque no especificó la fecha.



