Mundo, 17 de julio 2026 (En Conexión).- El Parlamento de Japón aprobó una reforma a la Ley de la Casa Imperial, la primera modificación de fondo desde 1947, con el objetivo de asegurar la continuidad de la monarquía mediante la reincorporación de miembros varones de antiguas ramas colaterales de la familia imperial.
La normativa permite que hombres mayores de 15 años, solteros y descendientes de esas ramas, excluidas del registro imperial tras la Segunda Guerra Mundial, recuperen su condición de integrantes de la familia imperial y que sus futuros hijos puedan formar parte de la línea de sucesión.
La medida responde a la reducción del número de herederos varones, ya que actualmente solo existen tres posibles sucesores al emperador Naruhito: el príncipe heredero Akishino, su hijo Hisahito y el príncipe Hitachi. Aunque la reforma autoriza que las mujeres de la familia imperial conserven su estatus tras casarse con ciudadanos particulares, mantiene la prohibición de que una mujer acceda al Trono del Crisantemo. En consecuencia, la princesa Aiko, hija única del emperador Naruhito, continúa excluida de la sucesión, mientras el Gobierno sostiene que los cambios buscan preservar la continuidad de la institución imperial.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



