El Ayuntamiento de Limoges, en Francia, fue consumido por un incendio durante una jornada de protestas contra el alto costo de la vida. Las llamas provocaron el derrumbe del campanario de este edificio de 1883, protegido como monumento histórico desde 1975. El hecho fue difundido en imágenes que muestran la estructura envuelta en fuego y los daños ocasionados por las altas temperaturas.
Las manifestaciones reunieron a 550.000 personas en todo el país, según el Ministerio del Interior francés, mientras que los organizadores calcularon una participación de alrededor de 800.000. Durante la jornada también se registraron incendios, saqueos y enfrentamientos con la Policía. Las autoridades reportaron cerca de 400 detenciones y 60 agentes heridos.
El incendio del edificio municipal representa uno de los daños patrimoniales registrados durante las protestas. El alcalde de Niza, Éric Ciotti, compartió imágenes del inmueble en llamas y lamentó lo ocurrido, al comparar el edificio con un símbolo republicano. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron prometió perseguir y sancionar a los responsables de los destrozos.



