Manufactura Boliviana S.A., conocida como Manaco, anunció el cierre definitivo de su planta de producción en Quillacollo, Cochabamba, después de 86 años de actividad industrial en el país.
La empresa, fundada en 1940 y reconocida por su trayectoria en la fabricación de calzados, atribuyó la decisión a una situación financiera insostenible, con pérdidas acumuladas de Bs 130 millones.
Según sus comunicados, las dificultades económicas se profundizaron después de la pandemia de Covid-19 y se agravaron este año por factores macroeconómicos y prolongados conflictos sociales que interrumpieron sus actividades.
El gerente general de la compañía, César Panduro, aseguró que se cumplirán las obligaciones laborales y anunció compensaciones económicas adicionales para los trabajadores afectados.
«Estamos cerrando una operación productiva que ya no es sostenible, pero asumimos esta medida de manera responsable», manifestó.
La empresa señaló que pagará el 100% de las indemnizaciones y beneficios sociales establecidos por ley, además de ofrecer una compensación extraordinaria y voluntaria.
El cierre pone fin a una etapa de más de ocho décadas de producción de calzados en Cochabamba, mientras quedan pendientes de conocerse el número de trabajadores afectados y el alcance de las compensaciones.

Fuente: Sala de redacción En Conexión



