La llegada del fenómeno de El Niño podría provocar periodos de sequía y altas temperaturas que afectarían la producción de alimentos. Ante este panorama, la FAO recomienda mejorar los sistemas de riego, cuidar los suelos y aplicar técnicas para cosechar y almacenar agua.
Sergio Ledezma, oficial de programas de la FAO en Bolivia, explicó que realizan un monitoreo de las condiciones climáticas junto al Senamhi y otras instituciones para identificar posibles riesgos y tomar medidas preventivas. También destacó la importancia de planificar el uso del agua y proteger las fuentes naturales para reducir los efectos de la sequía.



