Por tercer año consecutivo, la Unidad de Zoonosis instaló este 27 de octubre el tradicional Mast’aku en homenaje a las mascotas fallecidas, una costumbre que forma parte de las celebraciones previas a Todos Santos.
La actividad busca recordar a los animales de compañía que dejaron huella en la vida de sus familias, mediante una mesa preparada con elementos simbólicos y ofrendas dedicadas a su memoria.
Según la tradición popular, durante esta fecha las almas de las mascotas regresan del más allá para visitar a quienes compartieron su vida con ellas. La iniciativa también promueve el reconocimiento del vínculo afectivo entre las personas y sus animales de compañía, en una jornada dedicada al recuerdo y al cariño hacia quienes fueron parte de sus hogares.



