Una estación de servicio privada que realiza importación directa de carburantes cuenta con disponibilidad y venta continua de gasolina Especial y Ultra Clean. Sin embargo, decenas de conductores continúan formando largas filas en el surtidor para abastecerse con la gasolina subvencionada por el Estado, debido a su menor precio.
La situación muestra el contraste entre la oferta de combustible importado a precio de mercado y la demanda de los usuarios por acceder al carburante subvencionado. Los conductores aguardan durante horas en los puntos de venta para reducir el impacto económico en sus bolsillos.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



