Una explosión en Viacha, la desaparición de miles de cartuchos en Montero y el robo de armamento en Chua Cocani dejan interrogantes sobre la seguridad y custodia del material militar en Bolivia.
Viacha: una explosión que deja víctimas
El 4 de septiembre, una detonación registrada en el Centro General de Mantenimiento del Regimiento de Artillería y Mantenimiento (RAM-2) Bolívar, en Viacha, dejó dos personas fallecidas y 84 heridas, según el reporte oficial. Además, 14 miembros del personal aún no fueron localizados.
La explosión se produjo en un área donde se almacenaba material pirotécnico. Las autoridades desplegaron equipos de emergencia y anunciaron una investigación para determinar las circunstancias del hecho.
Montero: desaparecen más de 33.000 cartuchos
Dos días antes, el 2 de septiembre, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, denunció la desaparición de 33.608 cartuchos del Regimiento de Satinadores de Selva 12 “Coronel Francisco Manchego”, en Montero, Santa Cruz.
Se trata de munición calibre 5,56 × 45 milímetros, utilizada en rifles de asalto y ametralladoras ligeras. El depósito fue cerrado y aislado para realizar una inspección y determinar cómo ocurrió la sustracción y cuál fue el destino del material.
El 3 de septiembre, la justicia ordenó 120 días de detención preventiva para un teniente que estaba a cargo de la custodia del material. El valor estimado de la munición en el mercado negro alcanzaría aproximadamente medio millón de bolivianos.
Chua Cocani: un antecedente que vuelve a la memoria
Meses antes, el 25 de abril, se reportó el robo de armamento y munición de un Batallón de Infantería Marina ubicado en Chua Cocani, cerca del lago Titicaca.
La investigación permitió recuperar parte del material y estableció la participación de un marinero, quien habría sido contactado por una red vinculada a actividades ilícitas en zonas mineras del norte de La Paz.
Una preocupación que se repite
Aunque no existe una conexión establecida entre los tres hechos, la sucesión de incidentes durante 2026 genera susceptibilidad sobre los mecanismos de seguridad, almacenamiento, inventario y custodia del material militar.
Mientras Viacha busca esclarecer las causas de una explosión con víctimas, Montero intenta determinar cómo desaparecieron miles de cartuchos y Chua Cocani permanece como antecedente de la sustracción de armamento, se vuelve a poner una pregunta sobre la mesa: ¿son suficientes los controles para garantizar la seguridad del material militar en los regimientos bolivianos?






