La Confederación de Gremiales de Bolivia rechazó el incremento del precio del diésel y exigió al Gobierno abrogar el Decreto Supremo 5676. El sector advirtió que el alza elevará los costos de transporte, producción y comercialización, con un impacto directo en los consumidores, y pidió al nuevo ministro de Economía instalar una mesa de diálogo con los sectores productivos.



