La escasez de diésel ha generado un mercado paralelo de combustible que se mueve también a través de redes sociales. En Marketplace de Facebook se encuentran ofertas que van desde la venta de litros de diésel entre Bs 15 y Bs 25 hasta la comercialización de cisternas con capacidad de 24.000 litros. Según las publicaciones y consultas realizadas, algunas entregas se coordinan en inmediaciones de la planta de Senkata, en El Alto.
El precio de estas ofertas supera el valor regulado de Bs 9,80 por litro que se mantiene para transportistas, particulares y otros consumidores comprendidos en el esquema establecido por el Gobierno. El Decreto Supremo 5676 también fijó un precio referencial inicial de Bs 18 por litro para determinados usuarios directos, clientes directos y grandes consumidores.
La diferencia entre ambos valores explica el margen que buscan obtener quienes comercializan el combustible fuera de los canales autorizados. Por ejemplo, un litro adquirido a Bs 9,80 y ofrecido a Bs 20 representa una diferencia de Bs 10,20 por unidad. Si se toma como referencia un volumen de 50 litros, la diferencia alcanzaría a Bs 510. A Bs 25 por litro, el margen sobre ese mismo volumen llegaría a Bs 760, sin considerar otros posibles costos.
La comercialización informal de este carburante está sancionada por el artículo 226 bis del Código Penal Boliviano, que establece que quien almacene o comercialice diésel, gasolina o GLP sin autorización de la entidad competente puede recibir una pena de tres a seis años de privación de libertad, además de la confiscación de los bienes e instrumentos utilizados para cometer el delito.
La misma norma también sanciona a quienes compren estos carburantes de personas no autorizadas. En este caso, la pena prevista es de dos a cuatro años de privación de libertad, además de la confiscación de los instrumentos utilizados para cometer el delito.







