Los choferes de camiones repartidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) se declararon en estado de emergencia tras la eliminación de la subvención al diésel. Señalan que el incremento en sus costos de operación afecta directamente a sus vehículos, que utilizan este carburante. Desde este jueves, 24 de septiembre, la distribución de GLP no se realiza con regularidad en La Paz y El Alto.
Periodista: Max Tancara



