El caso de la supuesta madera exportada desde Bolivia e incautada en Chile por una presunta impregnación con sustancias controladas habría generado una afectación económica de aproximadamente $us 10 millones y la pérdida de 20.000 empleos, según informes presentados por el sector maderero de Bolivia.
Estos documentos cuentan con el respaldo de análisis realizados por expertos internacionales con experiencia profesional en la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), quienes cuestionan las pruebas y la hipótesis de que la madera haya sido impregnada con sustancias ilícitas.



