El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, afirmó que Bolivia destina 55 millones de dólares por semana a la subvención del diésel y la gasolina. Señaló que el ajuste económico impulsado por el Gobierno debe estar acompañado de responsabilidad social y fiscal, y sostuvo que esos recursos podrían destinarse a necesidades como carreteras, hospitales y escuelas. Aramayo afirmó además que el Gobierno busca “construir futuro” y dejar de estar “anclados con el pasado».
Fuente: Sala de redacción En Conexión



