El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, cuestionó que las anteriores gestiones de Gobierno no hayan previsto el escenario de escasez y desabastecimiento de hidrocarburos que enfrenta el país.
La autoridad atribuyó esta situación a la falta de inversión en proyectos de exploración y explotación, lo que, según advirtió, compromete la capacidad de producción energética de Bolivia.
Aramayo señaló que, como consecuencia de la reducción de la producción y la falta de nuevos proyectos, Bolivia corre el riesgo de pasar de ser un país exportador a convertirse en importador de gas natural.
En ese contexto, la situación del sector hidrocarburífero plantea desafíos para garantizar el abastecimiento interno y recuperar la capacidad de producción nacional.



