Yasiel, una adolescente de 14 años diagnosticada con insuficiencia renal crónica, recibe tratamiento de diálisis tres veces por semana en el servicio de Nefrología, mientras permanece bajo el resguardo de una casa de acogida. Su rutina está marcada por los traslados al centro médico para cumplir con las sesiones necesarias para tratar su enfermedad y mantener su estado de salud bajo control.
La menor continúa con su tratamiento y recibe acogida mientras enfrenta las dificultades que implica vivir con una enfermedad crónica. Su situación pone de relieve la importancia del acompañamiento y la atención médica continua para niñas, niños y adolescentes que requieren tratamientos especializados.



