El cuerpo de María Luisa Picaneray, de 27 años, fue retirado del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), en Cochabamba, para su cristiana sepultura. La joven es reconocida como la víctima número 14 de feminicidio en lo que va del periodo.
María Luisa había llegado a la ciudad en busca de trabajo para sustentar a su familia. Su muerte deja en la orfandad a sus dos hijas. Ante la situación de vulnerabilidad de la familia, autoridades locales y organizaciones facilitaron un espacio gratuito y apoyo para los gastos funerarios.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



