Recientes hechos de extrema violencia en el Trópico de Cochabamba reavivan el debate sobre la seguridad en la región y la capacidad del Estado para enfrentar al crimen organizado. Uno de los casos incluye denuncias sobre posibles vínculos con policías y exigencias relacionadas con Ariel Villarroel, mientras continúa la discusión nacional sobre la ampliación del estado de excepción y los riesgos asociados al narcotráfico.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



