En la carretera que conecta Villa Tunari con Chimoré en Cochabamba se observa un incremento de puntos improvisados de venta de combustible, donde comerciantes ofrecen diésel y gasolina a los vehículos al costado de la vía, a precios más elevados que los que se ofrecen en los surtidores.
La red ATB llegó hasta estos puntos y pudo observar que la venta se hace en vehículos y bidones, y con combustible de diferente calidad, dependiendo del origen del mismo.
El mercado negro del combustible no sólo se presenta en espacios físicos como éste, sino también a través de redes sociales, principalmente Marketplace, donde la venta de diésel se ha disparado a diferentes precios.
La situación contrasta con las extensas filas registradas en los surtidores autorizados, donde conductores esperan durante horas para abastecerse de carburantes.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



