El excomandante de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, informó que se acogió a su derecho al silencio dentro del proceso que enfrenta por presuntos delitos de concusión, cohecho y legitimación de ganancias ilícitas o enriquecimiento ilícito.
La exautoridad cuestionó que, según su versión, no existirían elementos de convicción, documentos, testigos ni pericias que sustenten las acusaciones en su contra.
«No hay víctimas, no hay pruebas de ningún tipo de dinero que yo haya pedido o haya recibido o haya exigido en función al cargo que desempeñaba», manifestó Sokol.
Asimismo, negó haber solicitado dinero a algún ciudadano y sostuvo: «Mi vida profesional ni personal jamás he pedido un boliviano a ningún ciudadano».
Sokol es investigado por los audios filtrados en los que se menciona a policías presuntamente realizando cobros a cambio de ascensos.



