La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) desarticuló una banda delincuencial en la zona de Korihuma, donde se logró la aprehensión de varias personas, entre ellas un expolicía que fue dado de baja de la institución por un proceso de violación.
Según el reporte, el exuniformado incumplía una medida de detención domiciliaria que tenía vigente al momento de su captura.
Tras conocerse el caso, se inició un proceso disciplinario e investigativo contra el efectivo policial que estaba encargado de su custodia, con el objetivo de establecer cómo el expolicía pudo incumplir la medida judicial sin que se reportara su ausencia.



