El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido este viernes por unanimidad del Senado, tras una extenuante jornada de tensión política y un juicio político que puso fin anticipadamente a su mandato, previsto hasta agosto de 2028. En su lugar, asumirá el hasta ahora vicepresidente, Pedro Alliana.
La decisión se produjo luego de que el Congreso rechazara la renuncia presentada por Peña y continuara con el proceso de juicio político, en el que fue declarado culpable de mal desempeño de funciones.
La crisis política tuvo como detonante el escándalo financiero de Ueno Bank, entidad intervenida tras presentar problemas que afectaron los ahorros de miles de paraguayos. Las acusaciones contra Peña apuntan a presuntos beneficios económicos vinculados a esta institución.
La salida del mandatario también estuvo marcada por las disputas internas del Partido Colorado, fuerza política que ha gobernado Paraguay durante 74 de los últimos 79 años. La destitución abre una nueva etapa de incertidumbre institucional en el país.



