La sesión de clausura de la Asamblea Legislativa se ha instalado en medio de una polémica. Mientras el vicepresidente Edmand Lara determinó suspender ésta, aproximadamente a las 10:00 de la mañana debido a que no había el quórum para llevarla adelante, los presidentes de ambas cámaras legislativas Roberto Castro en Diputados y Diego Ávila en el Senado, decidieron proseguir con la misma, con el apoyo de legisladores presente.
«Es imposible instalar la sesión», dijo Lara cuando se presentó ante una Asamblea semivacía y sin el quórum respectivo. Minutos después definió que ésta se realice el sábado y dio por finalizada la sesión. Los legisladores presentes rechazaron la determinación de Lara y pidieron la aplicación del artículo 4 del reglamento de la Cámara de Diputados. Dicha disposición establece que, ante la ausencia del presidente de la ALP, corresponde al titular del Senado presidir la misma.
Minutos después, Castro y Ávila ocuparon sus sitiales al frente de la Asamblea y convocaron a Lara a retornar. En medio de una polémica, los legisladores presentes aprobaron la continuidad de la sesión y determinaron rechazar la suspensión al sábado y el presidente del Senado optó por encabezar la misma.



