César Vargas, representante del directorio de Manufactura Boliviana S.A. (Manaco), afirmó que el cierre de las operaciones de la empresa es irrevocable, aunque negó que la compañía se encuentre en quiebra.
El representante anunció que se pagarán todos los beneficios sociales a los 550 trabajadores, además de un monto adicional. Sin embargo, descartó entregar las instalaciones como parte de pago y convocó a los trabajadores a retomar el diálogo.



