La investigación por el secuestro de Bismar Rojas, de 32 años, enfrenta dificultades debido a que sus familiares se negaron a proporcionar información a la Policía. El hombre fue raptado por cinco sujetos fuertemente armados, quienes lo interceptaron en presencia de sus parientes.
Tras el hecho, los allegados abandonaron repentinamente la vivienda donde presuntamente residían y el vehículo que habría sido utilizado para cometer el secuestro desapareció. Estas circunstancias dificultan las investigaciones policiales, mientras se mantiene la reserva sobre las actuaciones para dar con el paradero de la víctima y esclarecer el caso.



