Las sequías y otros efectos del fenómeno de El Niño ya afectan a miles de familias en Bolivia. Hasta octubre de 2026, se reportan más de 114 mil familias damnificadas y 60 mil hectáreas de cultivos perdidas.
Oruro, La Paz y Chuquisaca son los departamentos más afectados. La pérdida de cultivos de papa, maíz y otros alimentos preocupa porque podría provocar escasez y un aumento de precios.



