El anuncio del cierre de la fábrica Manaco, después de 86 años de trayectoria, generó preocupación en el sector industrial de Cochabamba. Desde la Cámara de Industria, Comercio y Servicios (ICAM) atribuyeron esta decisión a la crisis económica y a los constantes conflictos sociales que afectan a la región. Asimismo, advirtieron sobre las dificultades que enfrenta el sector productivo para mantener sus operaciones en el actual contexto económico.
Respecto a la propuesta de convertir Manaco en una empresa social, representantes de la ICAM señalaron que esta alternativa no sería viable desde el punto de vista económico y financiero. La situación de la fábrica reabre el debate sobre las condiciones que enfrenta la industria nacional y la necesidad de generar medidas que permitan sostener las fuentes de empleo y la actividad productiva.



