En el cementerio La Cuchilla de Santa Cruz existe un espacio dedicado a las almas que no tienen una tumba donde ser recordadas: el Santuario de las Almas Perdidas y Olvidadas. Allí, familiares y visitantes encuentran un lugar para elevar oraciones y mantener viva la memoria de quienes partieron y nunca pudieron ser encontrados.
Para estas familias no existe un sitio donde llorar frente a una sepultura, pero sí un espacio donde recordar a sus seres queridos y sentir que su presencia permanece.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



