Cada 29 de octubre, Bolivia conmemora el Día Nacional del Agua y Saneamiento, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la importancia de este recurso indispensable para la vida y la necesidad de protegerlo.
El agua no se agota por sí sola: nuestras acciones también determinan su futuro. Cuidarla hoy, evitar su desperdicio y proteger nuestras fuentes hídricas son pasos fundamentales para garantizar que las próximas generaciones también puedan disfrutar de este recurso vital.



