María Luisa Vargas Justiniano, de 35 años, fue encontrada sin vida en un inmueble de la zona de La Chimba, luego de que se reportara su desaparición. Según la información proporcionada, el principal sospechoso confesó el crimen a su hermana, lo que movilizó un operativo de la FELCV.
La víctima habría sido enterrada en una fosa excavada bajo el suelo de su dormitorio y, en la pared, se encontró una cartulina con su nombre, colocada como una especie de epitafio. El cuerpo fue trasladado por peritos del IDIF para la autopsia correspondiente, mientras el aprehendido aguarda su proceso judicial.




