Personas con discapacidad visual encontraron en la terapia de masajes una alternativa para desarrollar sus habilidades y generar sus propios ingresos. Tras capacitarse como terapeutas masajistas, ofrecen servicios orientados a aliviar dolores.
La iniciativa, impulsada por Fe y Alegría junto con la cooperación internacional, brinda formación técnica, desarrollo personal y equipamiento para que los beneficiarios puedan consolidar sus consultorios y emprendimientos independientes.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



