El sector arrocero de Santa Cruz se declaró en estado de alerta y dio plazo hasta el 10 de octubre al Gobierno nacional para concretar medidas de apoyo, entre ellas el acceso a créditos y la facilitación de la importación de diésel. Los productores advirtieron que, si no se atienden sus demandas y no se abroga el decreto que afecta la comercialización del combustible, podrían sumarse a medidas de presión junto a otros sectores productivos.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



