Bolivia registra una de las tasas más elevadas de informalidad laboral de la región: el 84,2% de la población ocupada se encontraba en el sector informal durante el primer trimestre de 2026, según datos citados del INE, mientras que el FMI, con base en información de la OIT, estimó una tasa de 85% para 2023.
Esta situación implica que una gran parte de los trabajadores desarrolla sus actividades sin acceso a beneficios vinculados al empleo formal, como seguridad social y otros derechos laborales; el analista económico Jaime Bravo señaló que las redes sociales han contribuido a ampliar las actividades informales, mientras el empleo formal pierde participación, pese a que Bolivia mantiene una elevada tasa de ocupación laboral.



