Una reunión de gobernadores realizada en Santa Cruz determinó otorgar al Gobierno central un plazo hasta el 31 de octubre para avanzar en los acuerdos sobre la distribución 50-50 de los recursos económicos, mientras las autoridades departamentales se declararon en estado de alerta.
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, también pidió medidas de apoyo y paliativos económicos para las regiones ante los efectos de las recientes medidas económicas, entre ellas el retiro de la subvención al diésel.



