Tras la eliminación de la subvención al diésel, la mayoría de los buses que brindan el servicio de transporte interprovincial de pasajeros dejó de operar desde la terminal donde habitualmente recogían usuarios en la ciudad de El Alto. Los minibuses continúan prestando el servicio con relativa normalidad debido a que utilizan gasolina, aunque los conductores reportan que persisten las filas en las estaciones de servicio. Pese a esta situación, los pasajes se mantienen sin cambios y los choferes señalan que existe poca afluencia de pasajeros.



