El parque automotor de Bolivia supera los 2,6 millones de vehículos y está compuesto principalmente por motocicletas, mientras que los buses y camiones representan una proporción menor al 15%.
La mayor parte de los motorizados utiliza gasolina, con una participación superior al 80%, mientras que el diésel tiene un uso más concentrado en vehículos de transporte pesado. Por ello, aunque el diésel representa una parte menor del parque automotor, el incremento de su precio puede repercutir en los costos de transporte y logística nacional, debido al uso de este combustible en camiones y otros vehículos destinados al traslado de mercancías.



