El presidente Rodrigo Paz anunció que, desde hoy, el precio del diésel será equiparado al costo internacional de importación. El Gobierno sostiene que los recursos liberados serán destinados a infraestructura, bonos, créditos y apoyo a los sectores productivos.
En un pronunciamiento a las 23:00 horas de este viernes, Paz anunció el retiro de la subvención al diésel y determinó que, desde este momento, el precio del combustible se establecerá en función de su costo internacional de importación.
Paz justificó la decisión señalando que el Estado destina cerca de 55 millones de dólares por semana a la subvención de combustibles, principalmente del diésel, lo que representa más de 2.600 millones de dólares al año. Según explicó, estos recursos podrían ser destinados a infraestructura, salud, educación y proyectos productivos.
Durante su mensaje al país, el mandatario afirmó que la subvención también ha generado condiciones para el contrabando y la reventa ilegal de combustible. “No podemos comprar caro para vender barato”, sostuvo, al defender la decisión de equiparar el precio del diésel al costo internacional.
El presidente aseguró que el nuevo precio del combustible será variable y estará sujeto al comportamiento de los precios internacionales. En ese sentido, señaló que una eventual reducción de los precios internacionales también se reflejará en el precio del diésel en Bolivia.
Como parte de las medidas anunciadas para acompañar el retiro de la subvención, Paz informó que los recursos ahorrados serán destinados a diferentes programas. Entre ellos mencionó el Bono PEPE 2, que alcanzará a cerca de 2,9 millones de personas, con una asignación total de 874 millones de bolivianos.
También anunció hasta 800 millones de bolivianos en créditos preferenciales, con tasas de interés del orden del 6% anual, destinados a transportistas de carga pesada, gremiales, artesanos, comerciantes minoristas y al sector productivo.
Entre las otras medidas anunciadas se encuentran el incremento del Bono Juancito Pinto de 200 a 300 bolivianos, mayor flexibilidad para acceder a créditos de vivienda social y productivos, apoyo financiero a gobiernos subnacionales y la eliminación de impuestos de importación para determinados bienes e insumos destinados a actividades productivas.
El Gobierno también anunció la ampliación por 120 días del denominado perdonazo tributario, un plan de asfaltado de calles y avenidas que, según Paz, permitirá generar más de 18.000 empleos directos y 55.000 indirectos, además de créditos de entre 50.000 y 400.000 bolivianos para productores.
Paz aseguró además que la eliminación de la subvención permitirá garantizar el abastecimiento permanente de diésel en el país y terminar con las filas y la escasez del combustible.
“Se acaban las colas y la escasez que estaba matando el trabajo de los bolivianos”, afirmó.
El mandatario señaló que el Gobierno está dispuesto a reunirse con transportistas, productores, trabajadores, campesinos, gremiales, vecinos y otros sectores para evaluar medidas de protección a la economía de las familias.
“Subvención o futuro. Yo elijo futuro”, afirmó Paz al cerrar su mensaje, en el que sostuvo que la decisión forma parte de un proceso para cambiar el rumbo de la economía boliviana.



