El retiro de la subvención a la gasolina y el diésel podría generar un efecto en cadena sobre los precios y elevar el costo de los servicios básicos. Expertos advierten que las facturas de luz y agua pueden incrementarse debido a que sus tarifas están indexadas a la Unidad de Fomento de Vivienda (UFV), un indicador que se ajusta con la inflación. A esto se suma el posible encarecimiento de la generación eléctrica, debido a la dependencia de combustibles como el gas y el diésel.



